Llega para fiscalizar cuando fiscalizar ya no importa…

Dos meses después de dejar la Subsecretaría de Ambiente en modo Titanic “¿hay alguien aquí con vida?”, el Gobierno finalmente encontró reemplazante. Se llama Juan Andrés Trebino, abogado ambientalista, exfuncionario de Macri y, como manda la tradición, alguien que ya conoce bastante bien los pasillos del Estado.

La pregunta es si también conoce los caminos para salir de un problema que parece bastante más grande que su nuevo despacho.

Trebino desembarca en una Secretaría de Ambiente que viene de hacer una dieta administrativa bastante agresiva, con apenas dos direcciones nacionales, perdió la estructura específica de cambio climático y, según Presupuesto Abierto, al cierre de agosto había ejecutado apenas el 24% de los fondos previstos para Ecología y Desarrollo Sostenible en 2026.

Una oficina ambiental con poco presupuesto, menos estructura y una agenda ambiental que, por alguna razón, no dejó de crecer. Qué podría salir mal.

Un viejo conocido de la ventanilla ambiental

Trebino no es un recién llegado. Entró a Ambiente en 2011 como asesor legal de la Dirección Nacional de Control Ambiental. En 2015 pasó a dirigirla y ese mismo año fue nombrado subsecretario de Control y Fiscalización Ambiental y Prevención de la Contaminación. En 2018 volvió a subir un escalón y quedó al frente de Fiscalización y Recomposición.

Un dato curioso del currículum: su designación como director nacional en 2015 fue realizada con carácter excepcional porque no cumplía los requisitos mínimos establecidos para el cargo. Nada que un buen decreto argentino no pueda solucionar.

Desde esos cargos tuvo bajo su órbita herramientas bastante concretas de control ambiental, entre ellas el régimen de residuos peligrosos. En 2016, por ejemplo, firmó una disposición que modificó parámetros utilizados para calcular la tasa ambiental anual de generadores y operadores de residuos peligrosos. En 2017 volvió a intervenir sobre esa unidad de residuos.

No es exactamente un funcionario que acaba de descubrir que existe el ambiente.

Después llegó el otro lado del mostrador

Tras su salida del Estado, Trebino desarrolló actividad privada asesorando empresas en materia ambiental, integró el estudio jurídico Trebino, Jure & Tiscornia, dirigió la consultora Greenco y trabajó con compañías de sectores agropecuarios, pesqueros y ganaderos.

Además, fue director ejecutivo de Consenso Patagonia, espacio que reúne empresarios, productores, comerciantes y habitantes de la región y que interviene en discusiones sobre propiedad privada y territorio.

Desde allí cuestionó las prórrogas de la Ley 26.160, que establece la emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras ocupadas por comunidades indígenas.

Y acá aparece una pequeña particularidad del nuevo nombramiento: buena parte de los conflictos territoriales patagónicos se cruzan con bosques nativos, áreas protegidas, minería, hidrocarburos y uso del suelo.

Es decir, el nuevo responsable de Ambiente llega con bastante experiencia sobre el tema. Y también con algunas opiniones previas que seguramente serán observadas con lupa.

Fiscalizar, pero ¿con qué?

Durante el gobierno de Macri, Trebino ocupó justamente cargos relacionados con control, fiscalización, prevención de la contaminación y recomposición ambiental. En 2018, además, fue designado subsecretario de Fiscalización y Recomposición.

Ahora vuelve a un organismo cuya capacidad de intervención fue considerablemente reducida y para fiscalizar cuando ya no es prioridad.

Según FARN, la ejecución presupuestaria de la Subsecretaría cayó 79,4% en términos reales en 2024 respecto de 2023 y 80,8% en 2025 respecto del mismo año base. A eso se sumó la pérdida de competencias vinculadas al manejo del fuego y Parques Nacionales, mientras desapareció la oficina específica de cambio climático.

Por lo tanto, Trebino tiene una tarea bastante sencilla en teoría: controlar, fiscalizar, recomponer y coordinar.

El pequeño detalle es que tendrá que hacerlo con una estructura mucho más chica y con apenas una cuarta parte del presupuesto anual ejecutado cuando el calendario ya está bastante avanzado.

Y afuera esperan unos cuantos problemas

Mientras Ambiente vuelve a tener subsecretario, afuera siguen esperando los incendios, los desmontes, la expansión minera, la discusión por la Ley de Glaciares, los mercados de carbono y los eventos climáticos extremos.

También queda pendiente algo bastante más grande: qué lugar ocupará el ambiente en la política nacional y cómo piensa el Gobierno coordinarlo con las provincias.

Así que sí: Trebino tiene experiencia, conoce la administración y ya estuvo sentado del lado del Estado. También conoce el mundo empresario y viene de participar en debates territoriales sensibles. Ahora le toca demostrar qué hace con esa experiencia. Porque después de dos meses sin subsecretario, el Gobierno finalmente consiguió uno.

Lo que todavía no consiguió es explicar cuánto ambiente piensa poner dentro de la Subsecretaría de Ambiente…

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