Esta linda historia comenzó hace más de 30 años, con la Asociación Cultural para el Desarrollo Integral (ACDI) apostando a la libertad individual y armando redes de cooperación en el país. Lo que básicamente empezó como el sueño compartido de un grupo de amigos, hoy es una organización sin fines de lucro con un norte bien claro: ofrecer una educación diferente y potenciar el impacto social a través de distintos actores.

Esta ONG se mueve bien fuerte en tres áreas clave: educación, ambiente e innovación. Hablamos con Loreley Duré y María Inés Ferrero, representantes de ACDI en Santa Fe, que nos contaron sobre todo lo que están haciendo.

Actualmente tienen dos iniciativas principales entre manos y aprovechan para invitar a la comunidad a sumarse al programa de padrinos solidarios, que ya lleva más de dos décadas funcionando.

La idea de este proyecto es acompañar la trayectoria de los chicos para que no dejen la escuela. «Cada persona que se suma acompaña a un niño o adolescente a lo largo de su escolaridad, a distancia y cuidando siempre su intimidad», dijo Duré.

Además, la asociación está cocinando un nuevo proyecto llamado «alianzas educativas». En este caso, el apoyo es puramente económico y apunta a empresas, grupos de amigos o profesionales. Los ejes que cruzan esta propuesta son la educación, la soberanía alimentaria y el cuidado del ambiente.

Hoy en día, ACDI acompaña a 400 chicos apadrinados. Aunque la crisis económica hizo que algunos padrinos tuvieran que bajarse, muchos otros decidieron redoblar el esfuerzo.

-¿De qué se trata el programa de Padrinos Solidarios y cómo se originó?

Desde hace 20 años impulsamos este programa de padrinazgo a distancia (modelo que replicamos de la iniciativa Sostegno a Distanza de AVSI) en el que una persona ayuda económicamente a un niño/a o adolescente en situación de vulnerabilidad en su trayectoria educativa.

Con un aporte mínimo mensual de $8.500, el padrino o madrina facilita el acceso a educación, atención de la salud, alimento y vestimenta de niños, niñas y adolescentes, sin alterar las condiciones actuales de vida, dentro de su entorno y en el respeto de su familia.

El interés fundamental es colaborar con el crecimiento de los niños, no sólo a nivel material, sino compartiendo las necesidades y ayudando a ampliar su horizonte de posibilidades a través de la educación.

Cabe destacar que los padrinazgos a distancia son coordinados en mayor medida por asistentes sociales o docentes, que acompañan a ACDI en las escuelas en las que trabajamos, siguiendo de cerca la realidad del niño/a, tomando vínculo con su situación, su familia y sus necesidades.

-¿En qué ejes centrales están enfocados?

Educación: Organización y seguimiento de actividades educativas como clases de apoyo, talleres culturales, actividades recreativas, capacitación de docentes y colaboradores, asistencia pedagógica, voluntariados.


Asistencia básica: Ayuda a niños y adolescentes en diversas situaciones de pobreza cubriendo necesidades de vestimenta, alimentos, útiles y cuidado de la salud.


Familia: Acompañamiento de familias a través de encuentros, comunicación de las acciones a implementar, actividades específicas como nutrición o sostenimiento psicológico.

-¿Quiénes pueden ser padrinos o madrinas del programa?

Los padrinos y madrinas a distancia pueden ser familias, grupos de amigos, empresas o personas que adhieren de modo individual.

En el momento de la adhesión al Programa cada uno recibe la ficha personal del niño/a, con una foto y una descripción general del proyecto. Luego, como mínimo, noticias 2 veces al año.

Cada padrino comienza a participar –a la distancia– del crecimiento de su ahijado/a, a través del intercambio de cartas, dibujos, fotos. Así, nace un afecto gratuito que respeta al otro según su dignidad de persona y se convierte para el niño/a en un punto de referencia.

Quienes deciden sumarse como padrinos y madrinas, comienzan a realizar un aporte económico mensual para potenciar la calidad de la trayectoria educativa de sus ahijados/as.

-Están trabajando en distintas provincias con cientos de alumnos: ¿En qué escuelas están trabajando actualmente?

Más de 400 ahijados se benefician en las siguientes iniciativas:

En Santa Fe: Escuelas Santa Lucía (Jardín, primaria y secundaria),Santa Rosa de Lima (primaria y secundaria), Cristo Obrero (primaria y el jardín de infantes) , San Francisco (primaria y secundaria), Itatí (primaria) y el Jardín San José de Varadero Sarsotti.

En Chaco: Escuela N° 924 de Paraje Güemes (zona rural de Nueva Pompeya).

En Tucumán: Escuela primaria rural N° 184 Leopoldo Pérez (Taco Ralo, Departamento Graneros).

En Buenos Aires: Escuelas de nivel inicial, primario y secundario de la Fundación Cutural y Educativa Nuestra Señora de Lujan (en Máximo Paz).

-El programa constantemente se expande y ciertas actividades también benefician a otros niños/as de estas escuelas o comunidades. ¿Hasta cuándo sigue una relación de padrinazgo?

En general, un padrinazgo dura hasta que el niño termina el ciclo escolar. Para que una relación pueda continuar, es fundamental que podamos hacer un seguimiento personal de los ahijados, para que no sea sólo una intervención asistencialista. Por eso, si algún niño se muda o se cambia a una escuela muy alejada, se interrumpe el seguimiento y se le propone al padrino continuar apoyando a otro niño.

El fin de cada padrinazgo es siempre difícil, pero decimos que no es un verdadero fin, sino una semilla de afecto que quedará para siempre en ese ahijado y dará sus frutos.

 – ¿Se pueden encontrar alguna vez padrinos y ahijados?

En principio, la relación es a distancia. Pero, si luego de un tiempo nace la confianza y si los padres del niño están de acuerdo, puede arreglarse una visita. Para los chicos, puede ser algo muy importante, por eso se trata siempre de organizar con precaución y con tiempo suficiente. 

-¿Cómo se seleccionan los posibles ahijados?

En cada institución donde trabajamos (escuelas o centros) un equipo compuesto por asistentes sociales, psicopedagogos, docentes, que conocen la realidad de los chicos, se encarga de la selección. El principal criterio para decidir es que exista algún tipo de vulnerabilidad, por carencias económicas o afectivas o por algún problema en particular (por ejemplo, un niño demasiado tímido o uno que necesita determinada medicación).

Para finalizar, ¿Cómo se puede sumar la comunidad a esta linda iniciativa con impacto social?

Es realmente es muy sencillo. Para adherir al programa se puede hacer click aquí o contactarlos al mail: padrinossolidarios@acdi.org.ar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *